Las complicaciones del pie son más probables cuando la diabetes lleva muchos años o cuando la glucosa ha estado fuera de meta con frecuencia. Otros riesgos incluyen fumar, presión alta, colesterol alto, enfermedad renal, obesidad, mala visión, dificultad para alcanzar los pies, úlceras previas, deformidades, zapatos mal ajustados, neuropatía y enfermedad arterial periférica.
Haber tenido una úlcera o amputación aumenta mucho el riesgo futuro.
Los factores sociales también cuentan. Algunas personas retrasan la atención por costo, transporte, horario de trabajo, falta de seguro, barreras de idioma o miedo a recibir malas noticias. Lamentablemente, los problemas del pie diabético no respetan nuestra agenda. Avanzan aunque uno no esté listo.





