Los arrecifes de coral bajo la protección de la evidencia científica y los conocimientos indígenas
La Administración Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) presentó su plan integral para proteger los arrecifes de coral (en los Estados Unidos de cara al año 2040. El objetivo es salvaguardar a estos ecosistemas vitales de amenazas como la contaminación y el cambio climático.
Presentado en junio pasado, las prioridades del National Coral Reef Resilience Strategy incluyen la restauración del hábitat, la pesca sostenible y el fortalecimiento de la capacidad técnica local. La iniciativa aspira a actuar como un modelo de acción para asegurar que la biodiversidad marina se sostenga para las generaciones futuras.
El documento destaca que los arrecifes son motores económicos esenciales que sostienen el turismo, protegen las costas y ofrecen avances en medicina. A través de un enfoque de gestión adaptativa, se busca fomentar la cooperación entre entidades gubernamentales, comunidades indígenas y el sector privado.
¿Qué características destacadas presenta el plan?
En su plan de tres quinquenios, la NOAA propone una gestión y protección de los ecosistemas basada en la resiliencia y haciendo uso de los conocimientos de las comunidades indígenas locales, la evidencia científica, el compromiso comunitario y la gobernanza.
El objetivo central es optimizar la capacidad de los arrecifes para resistir y recuperarse de perturbaciones naturales y humanas.
El plan se estructura en cinco ejes con propósitos concretos.
- Estudiará los impactos del aumento de las temperaturas y los cambios en la química del océano -acidificación- a partir de modelos y pronósticos científicos.
- Identificará y priorizará acciones para mitigar los tensores locales -como la contaminación terrestre y los impactos de la pesca- que debilitan la resiliencia natural de los corales.
- Incluirá el desarrollo de capacidades institucionales y técnicas, así como el fortalecimiento del apoyo público para implementar acciones de conservación efectivas.
- Fomentará la participación de socios, comunidades locales y pueblos indígenas para educar sobre los impactos climáticos y codiseñar estrategias de manejo.
- Identificará qué acciones e inversiones son necesarias para aumentar la resiliencia frente a múltiples factores de estrés de manera sostenida.
La integración de los conocimientos indígenas y tradicionales es un pilar fundamental de la Estrategia Nacional de Resiliencia de los Arrecifes de Coral 2025-2040, como parte esencial para la toma de decisiones. La NOAA trabajó directamente con las comunidades nativas para desarrollar el proyecto.
¿Cuál es la importancia del plan?
La conservación de arrecifes de coral se traduce en beneficios económicos para las comunidades costeras: generan miles de millones de dólares en ingresos y mitigan la energía de las olas, las tormentas y las inundaciones. Además, son fuente importante para el desarrollo de medicamentos y contribuyen a la diversidad marina.
Según las estimaciones del informe de la NOAA, sólo en el sureste de Florida, el turismo y la recreación ligados a estos ecosistemas generan más de 70.000 empleos. En conjunto, el turismo y la pesca comercial aportan unos $1.04 mil millones de dólares a la economía nacional.
Los arrecifes son esenciales para la productividad de los océanos, ya que albergan aproximadamente al 25% de toda la vida marina y son fuente importante para el ecosistema y el comercio pesquero.
La protección de los arrecifes de coral y de los océanos es trascendental para la vida humana y marina. El calentamiento global, el blanqueamiento de corales y el aumento de temperaturas en el océano son las principales amenazas para estos ecosistemas, cuyos cambios afectan el funcionamiento de las actividades asociadas.
¿Cómo será la participación de los gobiernos locales?
Aunque aún no existe una lista definida de los arrecifes a proteger, el plan establece un marco para que sean los gobiernos locales los que identifiquen aquellos arrecifes que requerirán mayores actividades de cuidado.
Además, enfatiza que se protegerá a las poblaciones de especies de coral que sean genéticamente diversas y reproductivamente viables, con el objetivo de estabilizarlas o aumentarlas para el año 2040.
Debido a la gran biodiversidad -más de 800 especies de coral duro y 1.200 de coral blando en el mundo- la estrategia delega en los expertos de cada lugar la tarea de determinar qué especies son críticas para su región específica.
Para ello, se plantea utilizar técnicas específicas. Una de ellas es la selección gestionada, que selecciona aquellos ejemplares que hayan mostrado resistencia previa al blanqueamiento, enfermedades u otros impactos y que los vuelven aptos a ser utilizados en la restauración.




