DAME TU CORAZÓN

DAME TU CORAZÓN

9 de julio de 2026

Una persona con cabello rizado y anteojos sonríe con cariño frente a una pared de ladrillos. Lleva una camiseta negra y un collar de cuentas de colores.

DAME TU CORAZÓN

Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos. Proverbios 23:26.

El único Padre facultado para pedir el corazón a sus hijos es Dios. Y cuando Él pide algo es porque también quiere dar.

¿Tiene Dios derecho de pedir el corazón? ¡Claro que sí! Porque estamos hablamos del espíritu. Y… ¿Quién dio el espíritu al hombre?

Pues, sabemos que nuestro cuerpo (polvo) volverá a la tierra, como era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio. Eclesiastés 12:7

Dicen además las Sagradas Escrituras que, Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda. Job 32:8

Dios, al pedirnos el corazón, revela su intención de salvarnos. Desde el momento en que hace la petición nos llama hijos, apelando a nuestra voluntad. Si obedecemos su llamado, Él se compromete a darnos algo de gran valor. Ese algo es visión espiritual. Lo cual evidencia que sin la entrega de nuestro corazón ¡Estaríamos ciegos!

Entregar el corazón a Dios es suficiente. ¿Sabes por qué? Porque en el corazón está contenida nuestra vida. Proverbios 4:23

El corazón es similar a un recipiente que almacena todo nuestro ser espiritual. Claro está que no estamos hablando del corazón de carne, biológico, que bombea la sangre al cuerpo. Por esa razón, Dios NO pide las manos. Dios NO pide los pies, u otro miembro del cuerpo. Sino que primero pide el corazón.

Cuando entregamos el corazón al Señor, se recupera nuestro entendimiento espiritual. Se abren nuestros ojos para ver y andar en los caminos que Él nos ha trazado.

¿Te resistirías a entregarle el corazón al Padre Celestial?

¿Serías tan egoísta al punto de negarte a ser bendecido?

No desprecies su llamado, piensa en lo que Él te quiere dar,

¿Sabías que es el mejor regalo que tú jamás hayas recibido?

Oro que tu mente se renueve con este pensamiento,

Es mi mayor anhelo que seas salvo estimado amigo.

No dejes para mañana la decisión. ¡Hoy es el tiempo!

Jesús vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

Una persona con cabello rizado y anteojos sonríe con cariño frente a una pared de ladrillos. Lleva una camiseta negra y un collar de cuentas de colores.

Sobre el contribuyente:

Nelsi Rossi