Buenos hábitos para una salud mental positiva
Por Sher Graham
¿Qué tan positivo es tu bienestar mental? En las próximas tres columnas, analizaremos cómo tomar esta decisión crea un comportamiento positivo para la salud mental. Al elegir buenos hábitos, tu salud mental se vuelve más positiva, al igual que la de cada persona que conoces.
Aquí tienes algunas opciones: Hacer ejercicio con regularidad, llevar una dieta equilibrada, priorizar un sueño regular, practicar la atención plena, conectar con otras personas, como hijos, familiares y compañeros de trabajo, disfrutar de pasatiempos agradables y practicar la gratitud. Estos hábitos pueden ayudarte a controlar el estrés, mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas de ansiedad y depresión al promover el bienestar físico y emocional.
Parte 1: Hábitos físicos y de estilo de vida
Mantente activo: La actividad física regular libera hormonas que te hacen sentir bien y puede disminuir los síntomas de estrés, ansiedad y depresión. Da un paseo corto de ida y vuelta. Pon tu disco favorito y baila como si todos te estuvieran viendo. ¡Sonríe, estira los brazos y ríete a carcajadas!
Lleva una dieta equilibrada: Sí, el presupuesto para alimentos puede influir en tu plan de nutrición. Concéntrate en alimentos integrales como frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Come todo con moderación. Recuerda que una nutrición poco saludable puede afectar negativamente tu salud mental. Esto aplica a la alimentación de tus hijos. ¿Sabías que tus hijos pequeños adquieren sus hábitos alimenticios según la reacción de sus padres a los alimentos?
Aprovecha el sueño: Es importante tener un sueño reparador y constante, manteniendo un horario regular y limitando las actividades antes de acostarse. No más peticiones de comida o bebida. No más cuentos. No más tiempo frente a pantallas. Todos los dispositivos electrónicos deberían tener un lugar en un escritorio, no en la mesita de noche.
Conéctate con la tierra y el aire. Cuando tú, como adulto, dejes tus dispositivos electrónicos, también lo harán tus hijos e invitados. Conviértelo en una regla familiar. Usa conversaciones reales sin emojis para hablar entre ustedes. Enséñale a tu pequeño a escuchar, ¡siempre que sepas escuchar de verdad! Reduce el uso excesivo diario de pantallas, especialmente en redes sociales, para mejorar tu estado mental general.



