Durante el primer día o dos, proteja el tobillo y use reposo relativo. Una compresa fría envuelta en tela puede ayudar con el dolor y la hinchazón. Aplíquela por periodos cortos y nunca directamente sobre la piel. La compresión puede ayudar, pero el vendaje no debe causar adormecimiento, cambio de color ni más dolor. Elevar el tobillo por encima del nivel del corazón puede reducir la hinchazón.
Los analgésicos no son seguros para todas las personas. Consulte antes de usarlos si tiene enfermedad renal, hepática o cardíaca; presión alta; úlceras; riesgo de sangrado; o posibles interacciones con otros medicamentos.
El reposo total prolongado rara vez es la meta. Según la gravedad, el apoyo progresivo, el movimiento suave, la fuerza y el equilibrio ayudan a recuperar función. Algunas personas necesitan tobillera o terapia física. El regreso al deporte debe depender de la movilidad, la fuerza y la tolerancia, no solo del calendario.
Para reducir futuras lesiones, fortalezca las piernas, practique equilibrio, caliente, aumente la actividad poco a poco y use calzado apropiado. Una tobillera puede ayudar tras un esguince previo.