Empresas eléctricas en Florida incumplen metas climáticas para 2035, según ONG Sierra Club
Por Joelnix Boada, Huella Zero
Un estudio de la organización ambientalista Sierra Club señala que al menos 75 empresas de servicio público en Florida no avanzan en el abandono de los combustibles fósiles, lo que pone en riesgo los objetivos climáticos de transición hacia energía limpia establecidos para 2035.
El informe The Dirty Truth Report, publicado en septiembre de 2025, evaluó y calificó a estas empresas según sus planes de transición hacia energía limpia, con base en los compromisos adquiridos para abandonar el carbón y evitar la generación de gas.
Desde que Sierra Club inició esta evaluación en 2021 ha observado que la mayoría de las empresas de servicio público no han planificado adecuadamente la transición energética.
“Desafortunadamente, en lugar de corregir el rumbo, muchas empresas de servicios públicos continúan estancadas, perdiendo tiempo a medida que aumenta la demanda de energía proyectada y la transición se vuelve más urgente”, advierte el estudio.
Las empresas de servicios públicos evaluadas obtuvieron una puntuación promedio de 15 sobre 100. De las 65 compañías eléctricas que han declarado metas ambientales solo tres alcanzaron la calificación más alta, mientras que el 60% recibió evaluaciones deficientes, como D o F.
De acuerdo con el informe, el 65% de las empresas mejoró su puntuación en energía limpia en los últimos cinco años, el 33% empeoró su puntuación en carbón y el 69% en gas.
¿Cuáles son algunas de estas empresas de servicio público en Florida?
El informe detalla que, en 2024, al menos 16 empresas de servicio público cancelaron los compromisos climáticos previamente asumidos. En su mayoría, estos cambios se atribuyen a preocupaciones relacionadas con el tiempo, los costos y la viabilidad de los planes propuestos.
“Si estas empresas hubieran tomado en serio sus compromisos y desarrollado estrategias concretas desde el principio, estarían hoy en una posición mucho mejor, tanto para cumplir sus compromisos climáticos como para abordar el crecimiento de la carga, la resiliencia de la red y la asequibilidad”, señala el informe.
Entre las empresas mencionadas destaca Entergy, proveedor de electricidad en el sur de EE. UU., incluyendo Arkansas, Luisiana, Misisipi y Texas. En 2022 se comprometió a reducir sus emisiones de carbono en un 50% para 2030, aunque ahora su objetivo podría retrasarse por un periodo aún no determinado más allá de esa fecha.
Duke Energy, una de las mayores empresas eléctricas del país, con operaciones en Carolina del Norte, Florida y otros estados, se había propuesto reducir las emisiones en un 70% para 2030 -calculando sus niveles en 2005-, pero eliminaron ese objetivo de su plan ambiental.
Evergy, empresa de suministro eléctrico, eliminó por completo su objetivo establecido en 2021 de reducir las emisiones en un 70% para 2030 -con respecto a los niveles de 2005-.
Cleco, que opera en Luisiana, modificó su objetivo de una reducción del 60% en 2030 a una reducción del 70% en 2035, con respecto a los niveles de 2011.
American Electric Power (AEP), proveedor de energía en múltiples estados del medio oeste y sur de EE. UU. eliminó su objetivo provisional —reducción del 80% de las emisiones para 2030 (con respecto a los niveles de 2005)— de su página web y de su informe de sostenibilidad.
“Para lograr cero emisiones netas se requerirá un mayor avance en tecnologías de nueva generación asequibles y un mercado de compensaciones, así como una alineación continua con nuestros estados”, se lee en la página web de AEP.
Arizona Public Service (APS), principal proveedor de electricidad en Arizona, “abandonó todos sus compromisos climáticos previos a 2050, incluido su objetivo de lograr un 65% de energía limpia para 2030”, según el informe.
Ausencia de planificación
La organización advierte que la falta de planificación ha intensificado los riesgos asociados al sistema energético, aumentando sus posibles consecuencias y generando urgencias tanto económicas como operativas.
Estas tensiones son utilizadas actualmente por las compañías de servicios públicos como argumento para seguir dependiendo de fuentes fósiles, en lugar de avanzar hacia alternativas más sostenibles.
“Para enfrentar el desafío del crecimiento de la carga, las empresas de servicios públicos deberían perfeccionar sus pronósticos de demanda y acelerar la construcción de infraestructura de energía limpia”, explica Sierra Club.
Finalmente, el informe concluye que estas empresas deben intensificar sus esfuerzos, para así poder garantizar un suministro eléctrico confiable, limpio y asequible, “deben dejar de demorarse y comenzar a lograr avances reales y mensurables”.




