ES POR UN POCO DE TIEMPO
Por Nelsi Rossi https://sanidadespiritual.com/
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. 11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. 1 Pedro 5:8-11
La Escritura de hoy nos presenta en el versículo 8 la orden imperativa de estar sobrios (firmes) y velando por causa del enemigo.
El Versículo 9 nos dice cómo debemos hacerlo: Firmes en la Fe.Nos dice además que tú y yo, y todos los cristianos del mundo tenemos padecimientos.
¡Ahora, El versículo 10 nos arroja una esperanza maravillosa! “Pero el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo” ¡Ah, Tenemos un llamado del Dios de toda gracia a ser participantes de su gloria! ¿Y cuándo será esto?
__ ¡Espera un momento! Leamos qué sigue diciendo el versículo 10: “Después que hayáis padecido un poco de tiempo…”
“YO mismo” __ dice el Señor__ “Haré algo en ti”
Durante el tiempo del padecimiento, durante el tiempo de la prueba, ¿Sabes qué hace el Señor?
1. NOS PERFECCIONA. Hablar de perfección es hablar de madurez plena. (Santiago 1:2-4)
La expresión “Perfecto” la encontramos en varios contextos en las Sagradas Escrituras, pero siempre haciendo referencia a la purificación del corazón.
2. NOS AFIRMA. Nos asegura en un lugar estable. (2 Tesalonicenses 3:3)
3. NOS FORTALECE. Nos hace fuertes. (Colosenses 1:11)
4. NOS ESTABLECE. Nos hace estar fijos. Inmutables. Quedando instituidos para siempre.
Si asumimos las pruebas como una bendición, seremos perfeccionados, afirmados, fortalecidos y establecidos. Por esta razón, el apóstol Pablo hacía ferviente oración por la iglesia de Tesalónica que estaba afligida. Hagamos también nuestra propia oración siguiendo su ejemplo y el de nuestro Señor Jesucristo. Permitíamos al Espíritu Santo que nos ayude en nuestra humana debilidad.
Recordemos entonces que aquellas aflicciones,
Que nos toca vivir es por un poco de tiempo.
Y aunque tengamos angustias y tribulaciones,
Son tan solo pruebas por un breve momento.
Así de esta manera crecemos en fe y en amor,
Somos fortalecidos y consolados por el Señor.
Porque el Espíritu Santo nuestro Consolador,
Nos ayuda a superarnos cual sea la situación.



