La comunidad latina en Estados Unidos es indispensable para la prosperidad, la salud y el futuro del país.
WASHINGTON, 2 de julio de 2026 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — La narrativa popular de que los latinos reciben más de Estados Unidos de lo que aportan no solo es incorrecta, sino peligrosa. En un análisis publicado en la sección “Medicine & Society” (Medicina y Sociedad) del New England Journal of Medicine, el equipo de investigación del Centro para la Salud de Adolescentes y Familias Latinas (CLAFH, por sus siglas en inglés) de la Escuela de Enfermería de la Universidad Johns Hopkins informa que los latinos se encuentran entre los contribuyentes más importantes al crecimiento económico, la participación en la fuerza laboral y la salud de la población de la nación. Al mismo tiempo, los autores advierten que estas narrativas falsas y políticas discriminatorias perjudican de manera demostrable a las comunidades latinas y contribuyen a aumentar las tasas de enfermedades, el malestar psicológico y las muertes prevenibles.
En el artículo de investigación titulado “Correcting False Narratives: Indispensable Contributions of Latinos to the Health of the U.S. Population” (Corrigiendo narrativas falsas: contribuciones indispensables de los latinos a la salud de la población estadounidense), Vincent Guilamo-Ramos —director fundador del CLAFH y director ejecutivo del Policy Solutions Institute de la Escuela— y sus colegas documentan el alcance y la profundidad de las contribuciones latinas en los sectores económico, social, sanitario y político. Los autores subrayan que atender las necesidades sanitarias y sociales de la comunidad latina en Estados Unidos no es cuestión de brindar atención a personas ajenas: los latinos no son flecos deshilachados en el borde del gran tapiz estadounidense; los latinos son hilos indispensables entretejidos en todo el tapiz.
El artículo presenta datos convincentes que refutan las suposiciones predominantes sobre la comunidad latina en Estados Unidos y sus contribuciones al bienestar del país:
Cuatro de cada cinco latinos en Estados Unidos —aproximadamente el 79%— son ciudadanos estadounidenses, ya sea por nacimiento o por naturalización, y uno de cada cuatro niños en el país es de origen hispano. Los latinos constituyen el segundo grupo racial-étnico más grande del país; se proyecta que alcancen los 100 millones de personas, o el 27% de la población estadounidense, para el año 2060.
La comunidad latina en Estados Unidos genera más de 4 billones de dólares en producción económica anual. Si se midiera de forma independiente, se situaría como la quinta economía más grande del mundo, superando a las economías del Reino Unido, Alemania, la India y Francia.
Los latinos presentan la tasa de participación en la fuerza laboral más alta de entre todos los grupos raciales y étnicos. Este colectivo representa más de un tercio de la mano de obra del sector de la construcción en Estados Unidos y contribuye de manera significativa a paliar la escasez de vivienda. Asimismo, los latinos contribuyen a la creación de riqueza en el país mediante tasas de adquisición de vivienda propia superiores a las de cualquier otro grupo.
Lejos de agotar el sistema de salud, los inmigrantes indocumentados (una pequeña parte de la población latina en general) aportan más de 50.000 millones de dólares anuales en impuestos y primas de seguros, cinco veces más de lo que se invierte en su atención médica. De hecho, ellos subvencionan los servicios de salud para los ciudadanos estadounidenses nativos y sostienen el sistema para todos.
En el ámbito político, una cifra récord de 16,6 millones de latinos participó en las elecciones presidenciales de 2024. Esta es la mayor participación electoral jamás registrada en esta comunidad y fue un factor decisivo en los resultados de varios estados clave. Dado que cada año 1,4 millones de personas adicionales adquieren el derecho al voto, los latinos constituyen el segundo bloque electoral racial y étnico más grande del país y una fuerza creciente en la configuración de las políticas nacionales y estatales.
“Los latinos no son elementos secundarios en la historia de Estados Unidos; son elementos indispensables para la historia del país”, afirma Guilamo-Ramos. “La salud de los latinos es la salud de Estados Unidos. Esto significa que el país solo puede progresar verdaderamente cuando se reconocen y priorizan las contribuciones y necesidades de los latinos. Un análisis riguroso de la prosperidad, la resiliencia y el bienestar futuros de Estados Unidos debe reconocer plenamente estos hechos”.
El artículo también destaca lo que está en juego para todos en Estados Unidos cuando no se valora ni se protege a los latinos. Por ejemplo, los latinos representan el 27% de los asistentes de salud a domicilio y el 22% de los asistentes de cuidado personal; una fuerza laboral crítica y esencial para garantizar que el país pueda brindar atención médica a una población que envejece rápidamente. Ante el aumento significativo de la demanda de servicios de atención a largo plazo, las políticas públicas que amenazan a esta fuerza laboral podrían imponer costos elevados a las familias estadounidenses y a todo el sistema de salud, al obligar a los adultos mayores a trasladarse a residencias de ancianos en lugar de envejecer en sus propios hogares.
A pesar de sus extraordinarias contribuciones, las narrativas falsas y las políticas discriminatorias han tenido un impacto perceptible y evitable en las comunidades latinas. Entre 2015 y 2023, las tasas de suicidio ajustadas por edad entre los latinos aumentaron un 32% —frente al 5% en la población no latina— y las muertes por sobredosis se incrementaron un 187%, más del doble de la tasa observada en otros tipos de fallecimientos. Los delitos de odio contra los latinos se triplicaron con creces entre 2015 y 2025. En una encuesta realizada en 2025, el 51 % de los latinos informó de un aumento en los niveles de estrés, ansiedad y alteraciones del sueño, así como de un deterioro de la salud directamente relacionado con la retórica y las políticas anti latinas. Estos son los costos cuantificables de las narrativas falsas que presentan a residentes locales indispensables como extranjeros que representan una amenaza.
“Los latinos son un recurso para Estados Unidos; no una amenaza y, ciertamente, no una carga», afirma la coautora Brenda Amezquita-Castro. «Nuestras contribuciones ayudan a sostener muchos sectores esenciales que mantienen al país en marcha y respaldan el bienestar de todos en Estados Unidos. Garantizar que los latinos cuenten con las condiciones necesarias para prosperar no resta importancia a las necesidades de la población general; es una inversión en la prosperidad compartida, la resiliencia y el futuro del país”.
El artículo concluye con un llamado a la acción dirigido a legisladores, sistemas de salud, medios de comunicación y líderes cívicos para que corrijan pública y activamente las narrativas falsas sobre los latinos; aboguen por medidas de protección basadas en datos frente a políticas de salud discriminatorias; aumenten la inversión en salud mental, capacitación laboral y apoyo comunitario para los latinos; y garanticen servicios de salud cultural y lingüísticamente adecuados para los pacientes latinos. Los autores citan una encuesta nacional reciente realizada por CLAFH, la cual revela que la mayoría de las personas en Estados Unidos apoya que se dé prioridad a la eliminación de las desigualdades en salud.




